Rantin’ on Tradin’

What up ya’ll…

De nuevo hace tiempo que no escribo, y aunque parezca que estoy alejado del juego porque no se me ve por la tienda con tanta frecuencia como hace un par de años, desde hace un tiempo ya me ha regresado la piquiña de ganar. La vida real se ha interpuesto un poco y es por eso que he tenido que adaptarme, cambiando un poco mi forma de llevar el juego en general, aunque me gustaría, ya no puedo ir todos los viernes y los sábados a la tienda y no puedo llevar el mismo ritmo que algunos de ustedes que consiguen 4 Chameleon Colossus a la semana del release de Mornigtide.

Sin embargo, algunos de los cambios que han anunciado recientemente respecto a las políticas del juego competitivo de la DCI como que van a dar Pro Points en los nacionales con invitación (como el nuestro), un GP anunciado en Latinoamérica (el cual ya sabemos que va a ser en Buenos Aires) que va a entregar más dinero y Pro Points que los GP’s regulares, y hasta la salida de Magic Online V3, supuestamente con servidores más estables, me han hecho buscar tiempo entre mis otras responsabilidades para dedicarlo a jugar Magic, mejorar, ganar, hacer Gravy Train, etc…

Todo eso esta muy bien pero, como siempre, hay algo extra. La brillante solución de Cadivi a la problemática generada por los abusadores de reducir el cupo de dólares para el consumo por Intenet a $400 pírricos genera dos problemas para los objetivos planteados: primero, lo de Magic Online V3 deja de ser tan llamativo y segundo, sin posibilidad de comprar las cartas que se necesitan por la WWW hay que utilizar parte del poco tiempo del que se dispone para ir a la tienda a conseguir las cartas a la manera traicional. Dada esta situación, ahí he estado en la tienda los últimos cuatro o cinco fines de semana haciendo el papel… y es de esta experiencia de lo que quiero hablar hoy.

Yo siempre he sido pésimo cambiando cartas. Nunca he tenido mucha paciencia y me canso de estar viendo carpetas y esperando que vean la mía una y otra vez. David si era un maestro, el Sensei de cambiar cartas. Cuando David jugaba podíamos armar tres copias de prácticamente cualquier mazo. Good times. Emiliano, uno que atendía Magicsur cuando estaba recién mudada al Centro Plaza, ese también sabía como cambiar cartas. Él no tenía idea de qué era el Magic y en un mes tenía una carpeta mejor que la mía, en tres meses le ayudaba a conseguir todas las cartas a los regulares de la tienda y nadie nunca se sentía estafado por él, todo el mundo salía contento cambiando con Emiliano. Claro que estar ocho horas en la tienda todos los días le ayudaba a conseguir las cosas rápido pero el hecho es que lo hacía sin que yo escuchara a nadie jamás comentar “Emiliano me trabajó� o lo que sea, más bien todo lo contrario.

Tan malo soy cambiando cartas que en años de compartir con David más un tiempito que era burda de pana de Emiliano también no aprendí absolutamente nada. Así es la naturaleza del juego. Yo he visto Pros que cargaban maletas llenas de Calls of he Herd, Ravagers, Moxen, cuando eso era como cargar una maleta ahorita de Tarmofoyfs y Garruks y también he visto Pros vendiendo duales de Revised a $5 a los dealers mientras le compran al mismo tipo Firebolts a $2. Siempre habrá el que puede llenar una maleta de Tarmogoyfs y el que no le importa cambiarle su Tarmogoyf al que ya llena una maleta de ellos por el Sins of the Past que necesita para completar el TEPS que va a jugar en el torneo al día siguiente. El negocio es tratar de cuadrarse con uno de los de las maletas llenas para no tener que preocuparse al respecto (we miss you Deivi)

Pero bueno, el hecho es que, malo o no, me toca ajustarme el cinturón y lanzarme a la tienda todos los fines de semana a tratar de ver qué rasguño. Para este último torneo la cuestión no era tan complicada porque la gran mayoría de las cartas que se usaban eran viejas y ya las tenía. Sin embargo, más de una rara de Lorwyn probó ser suficientemente buena para competir en el ambiente. Además de esto las cartas de hate contra Dredge escaseaban y como todos los mazos llevaban (o deberían llevar) entre 6 y 8, los Leylines, Extirpates, Gaddock Teegs y Tormod’s Crypts se convirtieron en mis prioridades, junto con los Doran, Cryptic Commands y otras raras de Lorwyn que aún no he tenido tiempo suficiente de adquirir. Al final salí bien parado y con una semana de anticipación tenía cartas para armar cualquier mazo de los que me gustaban y tenía suficiente hate contra Dredge (que Max compró en Kuala Lumpur, si no, no hubiera conseguido Leylines) para el mazo de Max y el mío, pero con las temporadas próximas jugándose en Bloque Construido y Estándar me veo en una posición mucho más precaria para los próximos meses.

De ahí que haya comenzado a sentir la necesidad de aprender a cambiar cartas. Recuerdo haber leído uno que otro artículo al respecto que no ha sido muy aplicable para el mercado venezolano. En general los gringos tienen más plata y la gente no se aferra tanto a sus cartas de $20 como aquí, así que las opiniones de los autores han sido formuladas en diferentes contextos. Además, cambiar cartas es un arte, no una ciencia y por eso no se puede aprender leyendo un artículo. Es por eso que no pretendo describir cómo cambio cartas y esperar que comenten qué hago mal o cómo lo puedo hacer mejor pero simplemente me han sucedido algunas cosas que me sorprenden de tal manera que no puedo encontrarles relación con mi irrisoria capacidad para cambiar y siento la necesidad de contarlas. Algunas de estas situaciones me han sucedido a mí y otras me las han contado. En general, es probable que a todos les hayan sucedido alguna vez.

Cabe señalar que no soy una persona de las que para estar feliz con un cambio tienen que sentir que obtuvieron más valor monetario del cambio que su contraparte. Tampoco soy la madre Teresa de Calcuta y si alguien aparece con un Garruk y me pide un Shivan Hellkite no le voy a decir “mira que Garruk lo venden en StarCity en $25, mejor no me lo cambies�, lo máximo que puedo hacer es “si quieres llévate otras cartas más que el Garruk vale más de lo que me estas pidiendo� o algo por el estilo pero tampoco lo voy a enamorar de su carta como para que cuando termine no me lo quiera cambiar. Mi punto de vista al respecto es que para una persona que nunca juega torneos, a menos que lo use en su mazo regularmente en el recreo, en su casa o lo que sea, el Garruk no tiene por qué tener para él muchísimo más valor que el dragón que le complete el mazo que le gusta usar, con la que va a ganarle a todos sus compañeros de juego que ninguno usa ni un Terror en el mazo, por ejemplo.

Ese es el primer caso que se encuentra en la tienda. El chamo que tiene su modesta carpeta hasta con comunes, que juega puro casual con dos o tres amigos en el colegio o en el comedor de su casa, y tiene un chase-rare (una rara que se usa mucho en el formato construido de los torneos del momento y ronda los $20 más o menos, tipo el antes mencionado Garruk, o un Damnation o un ‘Goyf antes que la gente se volviera loca y empezaran a pagar $50 por él) en la carpeta. El chamo está viendo tu carpeta detalladamente lee varias cartas que no conoce se emociona más o menos con unas cuantas, te pregunta cuáles cambias, le dices “todo, si quieres ve sacando lo que te interesa� y empieza a sacar 7, 8, 10 cartas, puras raras baratas de $2 a $5, alguna de $8, por ejemplo.

Cuando termina le dices “¿y tú cambias el Garruk?�, te responde “bueno, sí, pero es difícil porque Garruk vale $25� y agrega “y ninguna de las cartas que me interesó le llega�. Obvio, el pedazo de Garruk es el único que vale esa absurda cantidad (para los propósitos del artículo vamos a ignorar que existe el Tarmogoyf). Tu le dices, “claro, pero no hay problema, agarra varias cartas que sumen lo que te vale el Garruk� capaz ya son las 6 de la tarde y te quieres ir y le dices “es más, agarra todas las que sacaste, aunque suman más de $25 no importa necesito el Garruk y estoy fastidiado ya de estar cambiando�. En ese momento empiezan los retorcijones “mmm… eeee…. Bueno…. Esteeeee… no, es que en verdad no me interesaron muchas estas� y vuelve a meter justo una cantidad de cartas para que no llegues sino a $23 y ¡oh, que iluso si piensas que te voy a dar un cambio en el que pierda cincuenta centavos! Entonces te empieza a preguntar si no te interesó más nada, le dices que no, empieza a meter cada vez más cartas “bueno, aunque sea algo por esta y esta que son las que en verdad me interesan� y tu “nooo, sólo necesito el Garruk� es ahí cuando, inocentemente, se te ocurre preguntar “pero bueno, ¿qué es lo que estás buscando que S� cambiarías por el Garruk? Capaz lo puedo conseguir…�

…

*************************** redoble de tambores **************************

…

“Ah, no, ahorita no estoy buscando nada que le llegue al Garruk�

Entonces, ¿para qué demonios lo metes en la condenada carpeta? O sea, perfecto si no lo quieres cambiar, yo también tengo un montón de cartas guardadas en mi casa que no uso y tampoco cambio, pero si no hay NINGUNA carta que estés dispuesto a cambiar por la que uno te pide, es porque no la quieres cambiar y ya. Guárdala en tu casa o de una vez di “no, esa no la cambio, sólo la tengo en la carpeta porque me gusta mostrarla� o lo que sea. Una variante de esta situación es en la que, cuando preguntas qué buscan, te dicen que Guiding Spirit…

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¿quién demonios…?

La segunda situación con la que me he enfrentado, y la que presenta un fuerte argumento para llevarse el premio de la más molesta es la que describo a continuación. Generalmente esto sucede con ese tipo de persona que sólo “juega Tipo 1�, el que tiene en la carpeta un montón de cartas viejas (menos el Guiding Spirit que te pidió el pana anterior) y no ha comprado un booster desde hace ocho años. La cuestión no se limita a este tipo de personas, puede darse también con un jugador más nuevo pero lo más común es que sucede con sujetos que cuadren con esa descripción (no todos, pero en fin) Lo primero que puede suceder es que le preguntas si tiene cartas de cambio y te responde “no tengo nada Tipo 2� Le dices “no importa, ¿las puedo ver?� capaz estás buscando algo para Extendido, algo reeditado o simplemente un capricho que tienes, coleccionas cartas del bloque de Urza o lo que se te ocurra. Viste su carpeta y quieres un Thran Dynamo que te hace falta pa’ completar la colección o porque se lo vas a cambiar a otra persona o la razón que sea (uso es ejemplo porque es el tipo de carta que hace 654615461564198710 años valía más o menos y el sujeto probablemente lo sigue valorando así) probablemente también ves alguna carta de Estándar que resulta que sí tenía, un Pact of Negation, por ejemplo (tiene algunos usos en Vintage a.k.a Tipo 1) o un Thoughtseize que tienen en la carpeta porque les salió barato en un cambio anterior.

El sujeto, en primer lugar, ve la primera parte de tu carpeta con cara de “te dije que no juego tipo 2� en 30 segundos hasta que llega a la parte que tienes una que otra carta carta vieja “mmm… bueno estos Daze me pueden interesar… ah un Merchant Scroll viejito está bien… aaaaaaah mira este dibujo de Dark Ritual (o Disenchant o Stone Rain) me falta y :O ¿cuántos Aluren tienes?� se retrocede un poco en la carpeta y “bueno el Infernal Tutor también me puede interesar.� Terminado este intercambio comienza la parte agotadora. Siempre quieren sacar más de lo que sus cartas valen. “Noooooo ¿cómo me vas a pedir el Thran Dynamo por los Dazes? ¡son comunes! Además si te cambio el Dynamo descompletaría mis 4 [regresen a la primera línea de hace dos párrafos]… bueno te puedo dar el Pacto si me das dos Aluren, los Dazes, el Merchant Scroll y el Dark Ritual o bueno, dame la Intuition y los dos Aluren�

Sigh…

Tú: “No chamo, me estás pidiendo mucho. Además quiero el Thran Dynamo�

Él: “Bueno es que, en realidad, los Dazes nada más los quiero para un mazo loca que quiero probar… y, el Dark Ritual es nada más por el dibujo, o sea, equis… el Merchant Scroll es que quiero mis cuatro de Homelands y los Aluren en verdad no son ni pa’ mí sino para un pana.�

Ahí pueden sustituir cualquiera de las razones por las que el sujeto quiere las cartas por la más absurda que se les ocurra y se lo imaginan diciéndolo con cara de que tus cartas valen menos de lo que en realidad valen porque las razones por las que él la quieren son el dibujo, la colección o para limpiarse el trasero.

Él: “Lo que sí me interesa en verdad es la Intuición, pero es que por el Pacto sólo me siento trabajado porque cuesta $XX y la Intuición sólo es legal en Tipo 1 que nadie juega. No, al Thoughtseize no le llegas�

El pana no juega nunca Estándar, pero sí valora el Thoughtseize como si lo hiciera (o la carta equis que está cara en Estándar pero no se juega en Vintage) y además se sabe los precios al pelo. Pero en tal caso lo más molesto es que piense justificar que tus cartas valen menos que las de él por las razones absurdas por las que las quiere. ¿Qué demonios importa si quieres el Tarmogoyf porque coleccionas las cartas con asteriscos en la F/R?, en cambio el Thran Dynamo que yo te estoy pidiendo para mí colección ¿sí vale todavía lo mismo que en 1999? Jesús, sensatez, por favor, sentido común. No quiero saber las razones por las que quieres las cartas y eso no va a cambiar su valor. ¿Las quieres o no?, eso es todo lo que yo quiero saber.

La extensión al caso es que cuando te cansas y te vas te empiezan a proponer “bueno, bueno pero te doy el Pacto por dos Aluren… ¿por uno?�

No man ya me cansé de gastar una hora de mi vida escuchando cómo vas a hacer origami con Damnations…

La última situación que me gustaría compartir (estas son las que me acuerdo ahora) yo creo que se cuenta y no se cree. No sé a quién más le habrá sucedido esto pero a mi nadie me ha contado que le haya sucedido nada parecido. Estaba yo cambiando con un chamo, con uno de los pocos que he podido cambiar sensatamente cartas más o menos buscadas, él también encontró en mi carpeta cartas que se buscan y no se ponía con la terquedad de que todas sus cartas valen más que todas las mías. El cambio era más o menos grande y estábamos cuadrando para que los dos nos sintiéramos satisfechos con el cambio y tratando de que ambos saliéramos con todas las cartas que queríamos. Mientras estamos en eso otro chamo está viendo el cambio y al rato le empieza a decir al chamo con el que estoy cambiando “pero ¿tú para qué quieres Aves del Paraíso? Se las puedes pedir a no-sé-quien… y ¿para que quieres ese Loxodon Hierarch? Te lo presta fulanito� Yo empiezo a ponerle cara de WTF qué te pasa y, menos mal el propio pana con el que estaba cambiando le dice “co** relájate yo las quiero y tal déjame cambiar� El metido se calla y terminamos el cambio.

¿Eso es todo? Claro que no… Unas semanas más tardes estoy cambiando con otro chamo y le pido un Secluded Glen. Él ve mi carpeta y me dice que lo único que le interesó fue un Llanowar Wastes yo le digo “fino te la cambio por el Glen� (ya dije que era malo en los cambios) Tons el chamo se voltea y le pregunta al individuo metiche del párrafo anterior “¿tú que dices?� y el anormal “¿para qué quieres Llanowar Wastes? Se lo pides a menganito� Y entre esta vez y la anterior EL MISMO CHAMO me hizo exactamente lo mismo en otro cambio que estaba tratando de hacer con otra persona.

Yo: “Pero ¿cuál es tu problema conmigo? Pareciera que me persigues por la tienda tumbándome todos los cambios que quiero hacer.�

El metiche: “Nada es que ellos son mis panas y no voy a dejar que los robes.�

SAY WHAT?

Pues ya ven, estas son sólo algunas de las cosas incoherentes que me acuerdo que me han sucedido en la tienda, si me acuerdo de algo más haré una continuación a este artículo en el futuro pero mientras tanto, dejen de enamorarse de las cartas si ni siquiera las están usando. Por lo menos dime “co** es que soy nuevo y me gustaría empezar a jugar torneos, ¿qué mazo me puedo armar, qué cartas tengo que buscar?� y te puedo ayudar pero no tomes los precios en StarCity como la palabra de Dios. Sólo son referencias y, en tal caso, utiliza la misma referencia para valorar mis cartas. No es que como no la vas a usar para jugar torneos entonces no hay que valorarla como dice StarCity porque eso es sólo para los Spikes.

Si alguien tiene algún consejo para mejorar mi efectividad en los cambios, bienvenido sea. Y si tienen alguna otra historia, por favor, compártanla. C ya round…

Daniel Fior

P.D. Dentro de poco empezamos a hablar de Estándar para el GP Buenos Aires


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